El dinero puede ser como un arma de fuego en manos de un niño o bien en las manos de un adulto responsable. Como veras los dos extremos son dramáticos. Así como con el arma es con el dinero; como nos duele estar en problemas económicos, pero la pregunta es ¿tenemos problemas de dinero o problemas con el dinero? El Señor es sabio y nos da la oportunidad de que maduremos y ya luego, con un corazón renovado, nos da muchas bendiciones. Animo Liz, renueva tu corazón. Dios te ama.
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¡Tranqui, voy contigo!
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